Meditación con luna llena espectacular para celebrar una verbena de Santa María mágica.

Cada luna llena nos reunimos en el mirador de Las Guillarías – a más de 1000 metros de altura –  un grupo de personas para meditar juntos. Cada vez somos un grupo de personas diferentes pero cada vez la energía que se llega es más alta, así como el número de personas.

La meditación

Esta comprobado que la meditación por si sola mejora la salud, el bienestar y los procesos mentales, y con el tiempo los beneficios aumentan de forma continua. Si además sumas los beneficios físicos, psicológicos, emocionales e espirituales que nos produce la Naturaleza en nuestro interior, el efecto de meditar en la naturaleza es muy productivo para nuestro organismo. La meditación funciona individualmente, pero imagina el poder que tiene cuando se practica en grupo. El proceso se acelera y expande al todo, elevando la energía a niveles superiores, y sanando sistemicamente al individuo.

Además, el hecho de encontrarse en grupo, hace que el compromiso sea superior, y que aquella intención no se quede en nada. Delante de la vida ajetreada que tenemos todos, tenemos que buscar anclajes emocionales que no nos hagan distrae de lo importante delante de lo urgente. Unirte a un grupo puede hacer que te comprometas más con tu práctica. Pero un grupo también puede representar un estilo de vida de la meditación que inspire a cada uno de sus miembros, y en su conjunto.

La experiencia

El día 14 de agosto nos reunimos en el mirador un buen grupo de personas, que venían cada una de sus vidas respectivas, ajetreadas, llenas de problemas e ilusiones, pero decidieron parar por un momento y venir a meditar juntos. Llegaron todos muy puntuales solos o acompañados, pero con mucho interés de practicar. El mirador quedó pequeño y nos hizo replantear otros lugares donde pudiera caber más gente si aumentamos el numero de personas reunidas en futuras ocasiones. Las edades de los participantes también eran muy distantes, es decir, la meditación es apta para todos los públicos y edades. Había des de una niña de 12 años a una señora de 70 años. Entre el grupo había dos personas que no habían meditado nunca, hecho que nos alegro saber que se habían estrenado con nosotros. ¡Felicidades! Pudimos lograr meditar juntos entre 45 minutos y una hora, mucho tiempo para principiantes, hecho a resaltar y a celebrar. Pero lo mejor fue la alta energía que logramos llegar entre todos juntos, fui mágica. Así que gracias para participar y lograr esta sensación de paz, alegría y profundización tan intangible pero a la vez tan mágica. ¡Gracias de corazón!

 

Invitación

Os invitamos a formar parte de esta práctica mensual donde el grupo y la luna nos hacen luz para brillar individualmente y colectivamente en finalizar la practica. La próxima meditación será el 12 de octubre donde explicaremos los beneficios de la meditación por si misma, de meditar en la naturaleza, y de meditar en grupo. Tres características que combinadas hacen de esta practica un bálsamo para el alma, nuestra dimensión espiritual que hace falta cuidar en nuestro día a día y que tan olvidada tenemos.